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jueves, 12 de junio de 2014

TENÍAN VEINTIPICO Y NO TENÍAN NI HORA NI RELOJ



[Filosof(e)idades por estos cuatro años]

Pongamos una excusa. Pongámonos una excusa para poder abrir esta página.
Perdamos el tiempo.

En efecto, algo se termina, algo está terminando, algo terminará. Pero se empeñan en que entendamos que estamos en un momento-“bisagra”, donde nuestro cuerpo debe doblarse entre dos espacios diferentes. Que se necesita esta torsión para continuarse, para que no quede nada rechazado. Nada más repulsivo. Si algo se termina, pues que se termine. Creo que lo mejor que podemos hacer es “dejar hacer”, que el tiempo se pierda -al menos por una vez. Este dejar hacer, entonces, lo podríamos convertir en un HACER TIEMPO. Hagamos tiempo. Hagámonos tiempo.

Toda bisagra, ya lo decía Zambrano, requiere una confesión. Requiere de un detrimento público por los errores pasados y el compromiso de las nuevas responsabilidades. Así, Agustín sería la bisagra entre filosofía griega y cristianismo: el cuerpo que se tuerce entre las dos visiones. Sería la escritura de lo que se va y la escritura de lo que aún no ha llegado. Sería un ejercicio que iría de la asimetría a la simetría, pasando por la carne, por ponerle un precio a la carne. No hace falta decir que estoy totalmente opuesto a la buena de María. Nunca he sentido mi cuerpo tan rígido, tan mal acomodado, un tan cuerpo incómodo. Es incómodo, mucho, porque no deja -a pesar de las insistencias- de notar que algo llega a su fin y que no hay “otro tiempo” que asumir. Como decía Derrida, en el Renacimiento el humanismo conquistó el tiempo monástico. Convirtió un tiempo sagrado, regido al son de las campanas, en un tiempo vendible. Podía partirse y venderse, usarse. Por eso no se podía “perder el tiempo”, no se podía dejar pasar ni un momento. Pues bien, ante este “fin” (fin sin objetivos) me gustaría, ya no una excusa, sino una propuesta: HACER TIEMPO.

La dinámica de la confesión sólo puede resultar desalentadora, un ejercicio de épica en un mundo sin ética. Y no sólo desalentadora, sino profundamente inservible. ¿Qué, pues. íbamos a confesar? ¿Cómo lo íbamos a hacer? ¿Ante quién? No es por la cuestión de los errores, sino por la cuestión de las responsabilidades. Es decir, la bisagra opera así: exponer (se hace figura y/o gesto del adentro) los fracasos -las partidas sin llegadas-, implica asumirlo, definirlo y echarlo fuera, expulsarlo afuera, sin embargo no para el vaciamiento, la epojé, el éx-tasis, sino para adquirir otra, suplantar, hacer doblez hacia la unidad, suturar las heridas. No es un nuevo comienzo tampoco, pues no es posible un tiempo nuevo sin un tiempo viejo. El problema es que el tiempo mismo no parece continuarse y se necesita de nuestra temporalidad: el cuerpo. El problema es, entonces, que tiempo y cuerpo, en esta operación específica, nacen enfrentados en algo tan básico como el sufrir. El cuerpo sufre cuando se le exige que el tiempo pase por él, y el tiempo sufre cuando no hay cuerpos donde transcurrir.

El problema más que nunca es el de “hacer tiempo”. Cambiar la retórica humanista de la historia. Hacer tiempo porque el tiempo, el de la temporalidad de los cuerpos, nos pertenece. Nos pertenece el tiempo. ¿Y qué parece el tiempo de los cuerpos? “Un diseminarse”, un esparcirse, un “no volver al Padre” (Lacan). El tiempo no puede seguir siendo, y vuelvo a decir NO, lo que (se) impone a los cuerpos. Y tampoco su inversión: los cuerpos que imponen al tiempo. Sería como una doble alienación, se entiende. Pues...¿cómo va a imponerse tiempo al tiempo, y más teniendo en cuenta que los cuerpos ya hacen tiempo -sin ayuda ni venganza de nadie? Exacto. Si YA hacemos tiempo, el tiempo YA nos pertenece.

Entonces que no nos vengan con nuevas responsabilidades. Nuevas figuras de lo que necesariamente hay que asumir. Ganados nuestros cuerpos que no vengan a joder con el futuro. Pongamos excusas: nos duele. Y el dolor no necesita ninguna confesión. El dolor no necesita expresión, ni representación. Ni idea ni materia. El dolor que inquieta y que incomoda, un cuerpo que siente la pérdida, que le otorga una condición: el presente. El presente es la condición del dolor (y no la presencia en la que el tiempo parece transcurrir). A saber, algo tan simple como esto: no hacer del presente un preludio del futuro. Creo que sabréis comprenderme. No podemos seguir sosteniendo el cuerpo en un tiempo que no puede ocupar, okupar. Y en realidad este es uno de los gestos (filosóficos y políticos) más necesarios: okupar el tiempo.

Espero que sepáis entenderme. Pongámonos una excusa ante el futuro, el futuro que paradójicamente parece el de nuestrxs abuelxs (es uno de los riesgos: si el tiempo nos pasa parece normal que lo que nuestrxs abuelxs soñaron aún esté por conseguir -en el caso de que pudieran soñar algo). “Hagamo(no)s tiempo”. No sólo pasarlo o que nos pase, sino que “hacer tiempo” es comprometerse con él, y por ende, comprometerse con nuestros cuerpos. El presente (y no el futuro) es lo que necesitamos...ahora.


[Con Adri y Marta,
y Jose y Pedro,
y César, Josep,
y Paula, y Manu, Ainoa.
María y Victor y Saúl
y
...]

Q.

lunes, 2 de junio de 2014

un poema para hoy

YoNoAbdico

_ bajo mi sábanas todavía enmudecen los periódicos,
germinan, marchitan pero no desaparecen:
(esta es) La Nueva Transición. _ encima he dejado una fotografía
de tu ventana; como todos los días,
me he colocado la mochila
he cogido las llaves
he cerrado la puerta
_ y es que

nada ocurrió entonces
aunque

me apetecía
mucho.

[“oligarquía hoy más que todo/ náufraga que quiere hundir el barco/ depósito recargado de mierda del avión/ imperial/ y amenaza tormenta”. R. Dalton]

viernes, 29 de noviembre de 2013

DE CÓMO LADRAR A CONSTRUIR UN EDIFICIO

A Ximo

¿Si mis palabras
se tuercen
                 -mi         pensar también?


¿Un viaje o una misión?


Las clases obreras no se preocupaban
por la dignidad

sino por 
                   la supervivencia.



Un elogio a las preguntas



Entonces,


¿para qué comer?

Q
Nov. 29-2013

viernes, 15 de noviembre de 2013

PEQUEÑA HABITACIÓN INVERTIDA


“Pero el amor, esa palabra...”
Julio Cortázar

Clarea; aún no, un poco
más tarde; al despertar,
un animal encendido;
tejer y destejer
la sábana todos los días;
pared,
               milímetros,
                                      apenas

quise guardar un incendio.

martes, 5 de noviembre de 2013

THE WOLVES


“(Los libros nos recuerdan constantemente
el generoso comportamiento de los lobos
que no matan al enemigo derrotado)”
Hanna Arendt


Gracias, Josep.


El teclado, las uñas, lo que
puedas compartir; el peligro,
la tostadora, mis ingles; el perímetro,
el terremoto, el aullido; la geografía
del gemido, pan, pan; perdido,
sometido, líquido; las botellas
sin hueco, los ladridos enfermos,
la maleza; venir aquí, todavía aquí; al fondo
de la llanura;
el héroe hacia la nada, pero el héroe; cuando
duele, cuando sangra, cuando llora;
todavía aquí, siempre aquí; las vocales,
las linternas, las pestañas; la suavidad,
el otoño, y lo que queda del tiempo;
triturar el sueño, calentar el alba; añadir,
reponer; quitar; el destino, la boca,
difíciles; el nervio hacia el fin,
las palabras torcidas, mañana triunfaremos;
el cuerpo tendido, añorar la tierra; volver,
estar, amor; ni la tormenta podrá;
he llegado a mi estómago con dientes húmedos;
dormir para despertarse; la música;
una canción que es grito, que es ternura
que se hunde sin nombre;
los pactos cuando temblábamos,
el oxígeno cuando asfixia; perseguidos;
si son las persianas, las ventanas, o el mundo;
el mar decide, el mar exige:
“deja que entre la Naturaleza”; como Juan
Gelman
el amor es lo que me hace ir

contra la muerte.


Q.

jueves, 31 de octubre de 2013

RE-POLITIZAR LA DIGNIDAD



“Ojos que no ven, corazón que no siente”1 así dice el dicho popular. Pero no sé si es del todo cierto. Cuando tenemos al alcance todos los medios de información como los actuales, si seguimos el refrán, tendríamos que habernos levantado en pie de guerra hace ya mucho tiempo. La cultura mediática ha modificado la frase y, de paso, también las estructuras cognitivas con las cuales percibimos la realidad. De alguna manera, para hacer frente al proceso de reestructuración capitalista -cuyo problema real es “la desvalorización de los seres humanos en el marco general de la desvalorización del capital”2- deberíamos invertir (en filosofía puede llamarse “trans-valorización” o “trans-mutación”) el orden del dicho: “Corazón que no siente, ojos que no ven”.

La dignidad ha sido el adalid de todo el supuesto “progreso” moral e histórico de la humanidad. Todo se traducía en ello: los procesos económicos, la ciencia, la técnica, la “paz mundial”... cristalizándose discursivamente en la redacción de los Derechos Humanos. Pero también hay que advertir las operaciones que han impreso en el imaginario colectivo europeo (y occidental, por qué no decirlo) un cierto sentido específico de esta supuesta culminación del progreso de la especie humana. En concreto, y de manera resumida, lo que trato de decir es que deberíamos emitir la hipótesis de que, en cierta manera, a pesar de los “honestos objetivos universales” que tenían, se han conducido hacia la pasivización de la acción política, y más singularmente, a partir de la “crisis” estructural del sistema, que en el Estado español se hace oficial a partir del segundo semestre del año 2008.

Uno de los problemas de la “universalidad” es que si bien se pretende en teoría como una relación global entre los seres humanos como tales, en la realidad, en la materia, opera como un “distanciamiento”; lo cual supone una tendencia a la despreocupación e, incluso, el extrañamiento. Cuando nos vemos universales, nos vemos muy grandes, pero muy poco compactos, pues nos enseñan a concebir unas relaciones exteriores que te ponen en contacto con todas las personas del planeta. Esto, acentuado con la globalización, nos educa en el saber, pero no en el compromiso. Supongo que, hace un siglo (o un par), el trabajador que saliera de su jornada laboral y viera a sus vecinos en unas condiciones de vida con las cuales se sentía identificado, sintiera cómo su corazón se resentía, se conmocionaba y compartía el dolor. De hecho, el internacionalismo (bandera de muchas opciones políticas) partía de esta experiencia concreta: de las circunstancias de vida, y el sufrimiento concreto y local, que se proyectaba y ponía en conexión a todas las explotadas, independientemente del lugar geográfico que ocuparan en el mundo. Los ojos veían, y sentían.
Pero ahora sucede una cosa bien distinta. Ahora hace falta “re-politizar la dignidad”, es decir, volver a replantear una resistencia global al capitalismo (ahora que parece que la manida frase de “socialismo o barbarie”, se ha convertido en “capitalismo o barbarie”) desde las nuevas condiciones de existencia en las que vivimos. Un replantear que es, en realidad, transformar las perspectivas de lucha mediante la recuperación de ese sentimiento al que la pérdida de dignidad nos emplazaba. El corazón ahora, tiene que volver a aprender a sentir. Ahora viajamos en metro, nos sentamos en frente de ordenadores, nos dedicamos a escuchar las noticias... y sólo vemos y vemos cómo se reproduce el espectáculo. Apagamos la pantalla de plasma y se acabó. Eso se llama, en términos absolutos, pasividad. Confiamos en que los tribunales hagan justicia en el mundo entero.


Pero esto no pasa de ser más que una “justicia poética”: ya hemos luchado por la dignidad y ahora que la hemos conseguido, no nos esforzamos por mantenerla. Pero no es ésa la cuestión, sino que, precisamente, no ha habido una justicia histórica. Y que al final, ninguna de esas supuestas victorias que vemos en los derechos universales es real; en cambio, es real que los problemas que presuntamente motivaron la redacción, siguen en la misma situación o se han agravado. El corazón va perdiendo los latidos.


Nos han quitado, como todo lo demás, todo el poder del dolor, que sólo es tal en la medida en que se siente compartido. Nos falta calle, nos falta silencio y pronto nos cobrarán por respirar “para que todo el mundo pueda hacerlo”. Nos vigilan y consumimos. La respuesta por tanto, que yo creo que debe traducirse hacia el marco del compromiso personal (que no es lo mismo que individual) es que, en la medida en que aprendamos a acercarnos y sentir -porque de otro modo es imposible-, descubriremos y veremos, entonces, qué sucede. Y esta visión será una mirada muy intensa, con unas pupilas muy vivas, esta vez sí “con el corazón en el puño”. Este “re-politizar” la dignidad consiste en eso, en tratar de recuperar nuestro “poder”, que con Hanna Arendt puede entenderse como ese grupo de potencias que se reúnen para hacer y actuar, para la acción, para vivir juntas (la política). Creo que sólo entonces nuestro poder tendrá fuerza, cuando sea capaz de saber que la pasividad consiste en no sentir, verdadera y realmente, el dolor de las demás y que sin eso es imposible plantar cara..

...cuando la dignidad se convierte en estar juntas para no sufrir más.


Q.


1Inquietud e idea surgida de un curso de Teatro de la Escucha, coordinado por Moisés Mato.

2Etcétera (colectivo). El actual estado del malestar. Consideraciones y anotaciones sobre la crisis. Febrero 2013. Barcelona.

jueves, 24 de octubre de 2013

P(r)O(bl)EMAS

“En el centro del texto
está la lepra”
R. Bolaño

Porque son palabras cansadas.
Quizá porque no son tan mías.
Porque acerca el golpe.
Las hojas oscuras entre el fango.
Puede ser que se salva el abismo entre lo que podemos o queremos decir.
No vas a admitir que en cada boca es posible transformarse.
A veces sueño con,                   [a veces sueño]
El cadáver de bécquer encima de la cómoda.
Será porque estas palabras son tan mías.
Un beso sin comisuras, un cuerpo sin carne.
Entre lo que queremos decir y lo que podemos decir.

El Abismo.




(esta vez, y sin que sirva de precedente: 
para Marc,
con coraje)

Q





sábado, 19 de octubre de 2013

CALLE POETAS ANÓNIMXS

15.09.2013


Me dijo en sueños que no iba a poner más su nombre
Firmando sus poemas (una sospecha sólo en esta Estructura)
Descifraba entonces su saliva entre la casa tarde quedábamos más tarde
                                                                  [dibujando una esperanza
Las piernas blandas mastican

Y más ética se puso a pronunciar el grito no iba a
Firmar más sus poemas si entre las manos
Con la cabeza gacha pretendía recordar su nombre
La punta de la lengua mi más horizonte en las
Canciones de Silvio un billete de autobús
Comenzó por negar el saludo al poliéster
Y sin embargo en el espejo no aparecía
                        El Olvido

Me dijo que firmara sus poemas con una voz
Inventada con tu voz desgarrada y llena de fugas
Dijo y yo miraba la mosca encendida en los
Cristales
Me dijo que buscara una bonita palabra
Que hiciera justos sus poemas

Yo murmuré en los rincones      -el café desvelado a
Tres centímetros apenas y las papilas gustativas
Me acomodé entre sus cosas y sus bragas
Pensando un nombre
Tan alto y tan pequeño que hiciera de sus versos  (...)

Tratando de escuchar en sus tímpanos
Colgando de sus huesos
El sabor con el que pronunciar
SU NOMBRE

Sin ningún miedo.



Q





martes, 1 de octubre de 2013

Algunxs hablan de huelga general

Tal vez alguien diría que fui leal y fui bueno
Pero solamente tú recordarías
mi manera de mirar a los ojos”
Roque Dalton.



¿ Cómo coser los hilos del uniforme
completar tus piernas sentado sobre la Historia
traídos aquí sin más preguntas
como la música que nadie espera
verse dibujado las persianas corridas
el trabajo los colores
hacer de la vida una postal de barro
de qué sirve saber sobre tus labios imprudentes
que pregunten qué tal poesía cómo andan las palabras sobre la verdad
qué hay de tus paseos por el Paraíso
            que no den cuenta de la voz el silencio
de la emergencia de los gritos
hacia dónde viaja el destino
la mirada oculta de los huesos
el aliento que es carne que es figura
y un andamio para conservar la miseria
qué hay cómo estás cuánto hace que
en la tierra en el agua las caricias
dónde estuvieron nuestros dedos todo este tiempo

en qué lugar dentro de la traición?


Q,

miércoles, 17 de julio de 2013

VENDAJE (primera capa)

No me esperes más en el acantilado,

porque puedo
ser más torpe y embestir como siempre las patas de tu cama.

Yo sólo quiero que traigas
al fondo de la llanura
todo el dolor del mundo
y repartamos en invierno la alegría
de nuestros terrores.

En el filo del abismo
                  no encontré consuelo.

Adéntrate más en la maleza...


Juro que aquí
también podemos buscar respuestas

                                      preguntar
sin medida,       la altura de lxs muertxs.
Con la misma voz.

Con el mismo grito.

No hace falta para amar
la voz profunda.


Sólo recuperar los pasos perdidos.




q.

domingo, 7 de julio de 2013

RAYUELAS

A Marc, Marina, Ema y Víctor,
por lo que no estamos 
dispuestos a agotar.


“Por otro lado, nosotros conocemos otra experiencia
que puede llegar a ser hostil al espíritu y
aniquilar muchos sueños en flor. No obstante,
es la más bella, intangible e inmediata, ya que jamás llega
a perder el espíritu con tal de que nos mantengamos jóvenes.
Como decía Zaratustra, al final de su peregrinación,
uno sólo se experimenta a sí mismo”

Walter Benjamin.


oteas el horizonte, mi camisa/ es mentira/ ser jóvenes hasta la saciedad/ ¡es mentira!/ y el cielo se me vino abajo (Alberti)/ con un dedo al aire/ con uno sólo/ NO HACER FALTA/ tocar simplemente el cuerpo de los fantasmas/ con un dedo sólo, igual que los peces/ si tienes ganas de ladrar, hazlo como los humanos/ si tienes ganas de hablar, hazlo como los perros/ más pronto que tarde, atraviesa la llanura/ atraviesa el desierto/ con un dedo solamente/ ES MENTIRA/ hasta la saciedad de lxs jóvenes/ hasta la pulcritud de lxs ancianxs/ vigilas los botones y la línea del firmamento/ con un dedo, el reflejo/ imágenes sin carne alrededor de esta ciudad/ esta-ciudad-detenida/ la inconsistencia, pues, del beso/ DEBER HACER/ complicado vivir, mutilado al morir/ la supervivencia del recuerdo, en el tacto/ tocar es el asesinato/ NO ES MENTIRA/ deber tocar la muerte, para vivir la vida/ SOBRE_vivir/ con un sólo dedo/ y el cielo subido a la pata coja/ para hacer vivir el olvido/ momentos/ repetidos/ hasta la saciedad,

ser jóvenes

hacia el infinito.








q.

jueves, 4 de julio de 2013

CORRIGIENDO LA REVOLUCIÓN DEL 25 DE ENERO

en Tahirir, a los pies del Cielo-
las canciones bonitas que cantaron sus antepasados-
la oposición:
                       lxs opositorxs-       [según algunos]       liberal y/o mubarakista

(cuando el ver se disloca
entre los cuerpos y las máquinas)

              en Tahirir, el pueblo y el Ejército:
“el Ejército de Egipto pertenece a todos los egipcios”
                            pero el pueblo también pertenece al Ejército de Egipto

“en estas horas críticas de la historia del país”, la
canción de sus antepasados:        (cuando M. Darwish
dice)
“en el camino hay espacio para otro camino”

En Tahirir
en el pueblo
en la Historia

a tres metros del Paraíso
[siempre]





q.


lunes, 1 de julio de 2013

ZONA DE TIRO 918


A Ema


como decir [     1967      ] el abierto
Cielo,
entre mis uñas y las heridas. Aperturas
gritando.

La bala
es la misma frontera:        atrás

y el Horizonte:               el tiempo,
                                  crea y destruye

Nunca la línea de una mirada
saboreó tanta sangre

:

Ni buscó
lágrimas tan negras.                 CÓMO DECIR
                                                           [ (Oslo, 1993) ]
                                                              LO QUE OCURRE

Si en este
Pozo:

                          No Potable;

                                                           
                                                     La Vida Sucia.


q.

sábado, 22 de junio de 2013

PASADIZO NOCTURNO

"El suelo que ves, son mis pies"
K. Romero

Por una vez,
                                los habitantes dibujaban sobre mi rostro
las coordenadas de un tiempo.
Y por aquél entonces también las ancianas
recorrían las uñas.
Bordando fielmente sus cuerpos sin uso
sobre los escaparates de las grandes avenidas

explotando en un baile sin espejos.
El agua se perdía en el esófago
se perdía en los edificios en
las palabras de los mitines sindicales; por
aquellos días
hilados en las uñas de los parques,
en las heridas de los bolsillos             agitaban
las banderas su última batida. En las calles
de la ciudad,
                               los perros y las cabinas telefónicas.

El nombre de una promesa concluida.

“Fabricar los Instrumentos de la Muerte”

La jornada laboral/ “el enemigo está en las letras del pop”.
Los índices hipotecarios en las salas de discoteca.

El Éxtasis.
Y cantando los civiles
han entrado en tu
casa han instalado
aire acondicionado y
van a encender
el gas. Poco
             a
          Poco.
El presagio de un amor prohibido:

“Una Humedad es la Vida” (Leopoldo María Panero)


Y las bombillas de bajo consumo
troceadas sobre el colchón.
Como un Amor Prohibido.


Y todos se levantaron y cumplieron con su destino.

La Tierra se abría
con las máquinas excavadoras.
Huelgas en las cuencas mineras: el carbón
que engendra el fuego
que engendra
el fuego de la rebelión/            sólo se me ocurren tus ojos.
Las manos del abismo.

El temblor de una promesa,
abierta sobre los límites del futuro:

Pelear era como un Baile (Servando Rocha)


Un solo poder decir
solamente y nada más
que un viaje.



La música de nuestras huellas.





q.

jueves, 20 de junio de 2013

PARQUE PÚBLICO

PARQUE PÚBLICO

“nos quitásteis el cementerio, pero no nos quitaréis el parque”

The Nor Zartonk (activistas armenios)





YO NO LE HAGO PROMESAS AL FUTURO.
YO LE EXIJO PROMESAS AL FUTURO






q.

domingo, 9 de junio de 2013

HOY O NUNCA

(2 poemas)

NO NOS MIRES, PÚDRETE.

“debajo de la lengua hay un presidio”
Rocío Cerón

tus lágrimas dibujadas, he dicho/ perros amaestrados, los perros del Pastor/ he dicho/ he visto/ chuchos comiéndose el infierno/ una nube de peces son sus ojos/ el estilo chic de los pijos sin barba/ he visto/ -qué digo, qué miro-/ las sombras del sonido en esta ciudad insoportable/ y el azul/ he visto- rociándose sobre los cabellos, la curvatura de mis ingles/ he visto/ trenzadas placas de identificación policial/ he visto/ lágrimas dibujadas/ he dicho: / “debajo de la lengua hay un presidio”/ debajo de la lengua,                                      he visto:





21 apuntes para el S.XXI


la pregunta que este libro le confía a la tribu
no es si nuestro enemigo podrá ser vencido
(lo será),
sino si podremos mirarlo de una vez,
al menos un centímetro
por encima de nuestros propios temores”
Enrique Falcón:

siempre, vela.



  1. Pensarnos como un proceso.
  2. No como una cosa que se traslada, desde un instante, hacia el otro.
  3. Hay que ser como el fuego.
  4. Para ser libres, primero hay que decirlo.
  5. Poéticamente múltiples, políticamente incorrectos.
  6. Es necesario el orgullo del que grita.
  7. Hay que ser como el fuego.
  8. El amor puede definirse como una fuerza emanativa” (Toni Negri).
  9. Si deseas algo primero debes nombrarlo.
  10. Ser la Revolución.
  11. Como el fuego.
  12. NOSOTRXS SOMOS LA CRISIS.” (Movimiento estudiantil, California, 2009-2011)
  13. Y la crisis es lo muerto que no termina de dejar nacer a lo nuevo.
  14. Como la Revolución.
  15. No optimismo, sino esperanza.
  16. Hay que pensarnos como un proceso de lucha.
  17. Sin rescoldos esperándote en los recovecos de tu sombra.
  18. Políticamente brutos, poéticamente fieros.
  19. Como la lucha.
  20. Como el fuego.
  21. Como la Revolución.



    Q.

miércoles, 10 de abril de 2013

ÚLTIMO POEMA PARA JORGE BRUNETE



El reducte de l'instint també s'educa.
At Versaris.



Esto sucede. Al mismo tiempo en que el frío,
mientras se pulen las lentes.
Esto sucede sin geografía clasificada.

                                  Movimientos migratorios.

Cuando los barrios son gritos. (Y se habitan)
Cuando lo que encontramos en los árboles es la rabia.
Láminas de rabia;   triturada.      La Rabia.

Cuando el polvo se impone.
Esto sucede en el momento justo:    (aún)   Ahora.
Que se dispara la pólvora en los fogones de la cocina.
Sobre los platos sucios del fregadero.
Aquí hay un silencio que muerde.

En este momento.
Donde no hay otro.
Cuando sabemos que todo es posible.

Aunque lo necesitemos todo.




Q.

miércoles, 3 de abril de 2013

Reflexiones sobre el Slam. Contribución al debate en curso.


 A raíz de la primera Slam Poetry en Valencia celebrada el sábado pasado, día 30, se han generado una serie de discusiones, reflexiones y replanteamientos acerca de la utilidad de la poesía, los espacios donde debe manifestarse y cómo pone en juego las relaciones entre las personas. Con estos pequeños apuntes voy a tratar de expresarme, de la mejor manera posible, sobre lo que saqué en claro -es decir, todo interrogantes- de la experiencia del sábado, donde participé como público (no-votante, todo hay que decirlo).

La discusión, a mi modo de ver, se articula en la cuestión de la Slam, pero tiene que ver con problemas más “profundos”, es decir, ésos problemas que siempre andamos planteándonos aquellxs (y genero un plural inclusivo para todo aquél que quiera adherirse) que estamos convencidos que el acto de escritura, el acto poético, es una praxis vital, y como tal, vertebra una serie de estructuras y relaciones discursivas, que afectan directamente a su significación en los acontecimientos reales que ocurren, como todas las demás manifestaciones humanas. Estos problemas son varios, y a medida que se plantean cuestiones y se discuten, surgen infinitos problemas más. Pero, en cambio, me siento con la fuerza suficiente para poder enunciar una pregunta que englobaría ésta preocupación: ¿qué se le debe pedir a la poesía en los tiempos que corren?

Desde luego, como otros bloggerxs han indicado, no una asociación entre Competición y Poesía (http://elgritocapicua.blogspot.com.es/2013/03/para-que-sirve-la-poesia-reflexiones.html ); que para esto ya están las estructuras del poder, la productividad y el Ministerio de Competitividad. Desde hace tiempo, se viene apostando, desde los círculos críticos que entienden que la poesía debe dar cuenta de la realidad social y contemporánea, y no limitarse a un ejercicio de (auto)complacencia, la poesía-del-ego (que se enfada cuando no entiende que su poesía también es un hacer político), de placer individual, o una absoluta despreocupación acerca de los usos del lenguaje en el ámbito existencial y político, se viene apostando, digo, por lo poético en dos ejes fundamentales: (a) como la potencia (potentia) para crear nuevas realidades, con su base en el “encuentro” de voces y cuerpos; (b) hacer peligrar, o desordenar (E. Falcón, Las prácticas literarias del conflicto), ése entramado cultural que viene impuesto desde las estructuras socio-culturales (cuando ésta palabra da cuenta de una gran parte, por no decir la totalidad, del fenómeno humano), es decir, la poesía consciente del que no quiere seguir asesinando (y no sólo en el sentido simbólico) con sus propias (¿?) palabras. Esto es, una poesía que resista y combata; que acompañe ésos procesos sociales y movimientos que tratan de desarticular la “naturalización” del presente. Una poesía que camine junto con la transformación.

En este sentido, y en este momento, me siento obligadx a ofrecer dos apuntes. En primer lugar, con lo dicho, se hace más patente si cabe, que el modelo “Slam” como estructura espectacular, y también como espacio donde la gente pueda encontrar poesía, no parece del todo valido. No es admisible en la medida en que las fuerzas de las personas que se encuentran inmiscuidas (hasta Sebas, el propietario del Kaf-café donde se celebró esta primera Slam valenciana -gracias por tu tarea, compa-, coordinada por el agitador cultural, David Moreno) no se encuentran orientadas, desde el inicio, hacia un posible “compartir”, en su sentido más inerme y sincero, sino hacia el “valorar” (puntuar, numerar, calificar...) y el “éxito”; siendo esto así, incluso las estrategias de comunicación se convierten en tácticas para la victoria. Pero, por otro lado, ocurre que, como este mismo fin de semana se pudo comprobar, hay una poesía “viejita y regañada”, ésa que trata de colocarse al margen de lo establecido, que, precisamente por encontrarse al margen “de algo”, está en contacto con ello. Y ahí está, para mí, la gran reflexión que hay que hacerse, o que por lo menos yo me hago, a saber: si lo que ocurrió el sábado en el Kaf, y ocurrió que ganó la poesía libertaria, no fue más que un aguijonazo, necesario e impetuoso. No ganaron lxs que, en teoría, mejor recitan, ni siquiera lxs ingenuxs (que los había), o ésxs que trataron de amoldarse a la lengua oficial del Estado (bravo por tu valor); el primer y el segundo puesto fueron repartidos entre dos poetas clandestinos, invisibles, en definitiva, marginales, ésxs poet(is)as que en su día a día se plantean cómo modificar sus formas de comunicación para no seguir el juego del poder. Es decir, para mí la gran reflexión es si no hacen más falta ésxs poet(is)as locxs que, en sus contradicciones más internas, tanto en su lenguaje como en su decisión, hagan aparición en ésos formatos que andan violentando en sus versos, para tambalear, desequilibrar y transgredir, con los medios subjetivos de cada uno. Si no hacen falta más, para seguir haciendo llorar a los que fueron a ganar, como si de un combate de boxeo se tratara.

Por último, y para cerrar esta mínima aportación al debate en curso y a mis propios interrogantes, como toda experiencia de límites, y tratar lo poético como un acto desobediente y marginal lo es, tiene sus peligros. El más inquietante es la absorción, y cómo se da la absorción: con la repetición y el continuum. Cómo quebrar ésa fagocitación: llegar, gritar y salir. Escaramuzas, al menos por ahora; diciendo dos cosas antes de dejaros con mi palabrería: el Slam seguirá produciéndose, en los términos “normales” sobre cómo se concibe, seguirá repitiendo las mismas pautas, y, en última instancia, doy las gracias a David Moreno por permitir esta Slam convertida en experiencia resistente y desestabilizadora (da igual si intencionadamente o no), ojalá hayan más de ése calado. Y NOSOTRXS creo que no podemos perder de vista, lo aquí advertido, que una Slam es territorio hostil, pero que podemos ir descolonizando, que es bien diferente a instituirlo.

Q. 

viernes, 29 de marzo de 2013

OPCIONES TÁCTILES



La asombrosa mirada en el cristal
en una noche tan
                             democrática como el pelo agujereado de los animales,
no hacía falta perder más tiempo
pues no es seguro que exista eso que llaman futuro. Por eso,
en los nogales anidan guerrilleros,
y cartas de amor que envejecen tranquilamente; ésas
pupilas reconocían el frío,
con una llama desconocida empujando los instintos,
y ésa distancia era una tela
de lana de borrego y cicatrices impuras.

Qué decir de sus lunas incontrolables
y las mareas de la historia. La tanta
sangre compartida y
derramada. De los límites geográficos con la muerte.
Todo es una cuestión de espacio y despedidas. De
farándula y bachata
cuando caen las bombas alrededor. Esa mirada
de goma quemada
y la lluvia uniendo el cielo, la corteza de los labios
des
                       ga
                                  rrán
                                                       dose.
Un pequeño búnker afincado en mis mejillas.
¿Y de una luz antigua que en sollozos estremece el Abismo? (E.Cardenal)
No todo el mundo puede predecir el tiempo,
por eso existe el pasado. No hay un presente tan total
como los jadeos noctámbulos,
las cimas derrumbadas,
y el olvido. Es complicado.

No sólo hacen falta las condiciones materiales
para colapsar el universo. Sino también
el gesto. (La naturaleza se piensa a si misma). Se Actúa.
Nada más que acciones y procesos; de derrotas
y reproducción. Eran tan frías
sus pupilas como témpanos de fuego.
Ya se entiende. “No piensen
en quienes ostentan el Poder,
sino en quienes lo reproducen” (M.F); piensen
que en las caricias
pueden ser justas todas las causas. Y vivos todos los muertos.

La cuestión quizá el tacto. El
con-tacto de los cuerpos. No
cuerpos artificiales,
ni sujetos políticos; un equilibrio de palabras.
Sino ésos cuerpos de carne, de dolor y de líquido.
Tan hastiados en sus cubículos
y desnudos sin poder observarse. No dejar
de explotar, más o menos eso es el amor (M. Delcan). Es
difícil, y las medusas.
Y las medusas reuniendo toda la vida
en sus tentáculos,
                               si al menos sólo fuéramos agua...

O un recuerdo que sabe a Nada,              “amado rostro desaparecido” (A. Pizarnik);
quizá lo innombrable.

Y las medusas recogen la vida y la convierten en herida.

Ése gesto penetrando en los tejidos.




Q.