lunes, 12 de septiembre de 2011

65 SALVOCHEAS




‎65 SALVOCHEAS
Edición de poemas conmemorativa del 104 aniversario de la muerte de
Fermín Salvochea (1.3.1842 – 27.9.1907)
Cádiz, Quorum Editores, 2011, 16 euros

PRESENTACIONES
LUNES 26 DE SEPTIEMBRE, CÁDIZ,
LIBRERÍA QUORUM, CALLE ANCHA 27
A LAS 20 HORAS

VIERNES 30 DE SEPTIEMBRE, SEVILLA
LIBRERÍA LA FUGA, CALLE CONDE DE TORREJÓN, 4 A LAS 21 HORAS


jueves, 28 de julio de 2011

Pensar es gratis

lunes, 6 de junio de 2011

CARTA ABIERTA EN DEFENSA DE LA PLURALIDAD Y CONVIVENCIA DE POÉTICAS

La realidad no es legible de manera evidente. Las ideas y teorías no reflejan sino que traducen la realidad, pudiendo traducirla de manera errónea. Nuestra realidad no es otra cosa que nuestra idea de la realidad. Del mismo modo, importa no ser realista en un sentido trivial (adaptarse a lo inmediato), ni irrealista en el mismo sentido (sustraerse de las coacciones de la realidad); lo que conviene es ser realista en el sentido complejo del término: comprender la incertidumbre de lo real, saber que existe una porción de lo posible aún invisible en lo real.

Edgar Morin






El lenguaje poético es un patrimonio colectivo. Una urdimbre tejida en la arena de la diversidad. Nuestras tradiciones literarias siempre se han visto atravesadas por múltiples mutaciones que han ayudado a componer y descomponer el ovillado paisaje de la palabra. No en vano la palabra recoge la complejidad genésica de nuestra existencia. Así ha sido en el caso de la lengua española. La(s) literatura(s) panhispánica(s) (de acá y allá, en diálogo unas veces, aisladas otras) siempre han manifestado en su devenir histórico la riqueza de lo plural, el desborde de lo conectivo. No existe una deriva única de lo poético. Nunca se produjo una voz homogénea para toda nuestra tradición. Las tentativas de encerrar el lenguaje literario dentro de límites inamovibles han dado como resultado estructuras cerradas de pensamiento que trabajan en contra de la propia y esencial condición de la palabra.


Las personas que firmamos esta carta creemos firmemente en esta pluralidad poética heredada –a la que hemos tratado de contribuir activamente con nuestro propio trabajo– y por eso nos mostramos resistentes a cualquier forma de cierre normativo. Creemos necesario alzar un muro de contención ante actitudes que pretenden reproducir debates que «ya» no son legítimos –que, en realidad, nunca lo fueron– porque representan en sí mismos una agresión a esa misma pluralidad conquistada, al trabajo y legado creativo, teórico y vital de muchas poéticas y poetas precedentes y que recogen de manera natural el legado incuestionable de los padres de la modernidad poética: del romanticismo inglés y alemán al surrealismo pasando por Baudelaire, Rimbaud y Mallarmé. Ha costado mucho desterrar de nuestro campo literario el cainismo y la exclusión. No vamos a consentir ahora que vuelvan a reproducirse estrategias envenenadas similares. El debate de poéticas es necesario, útil el contraste filosófico, intelectual, en torno a la creación, pero siempre en el marco de un respeto escrupuloso a la diversidad y el disenso.






Por todo ello queremos reivindicar como legítimo y propio de la(s) poética(s) panhispánica(s) actual(es) los siguientes elementos:




Escritura(s). En plural. Modos del lenguaje que se encuentran. Ningún programa prescriptivo. Huellas. Rescoldos a modo de conceptos, de cruces, de intuiciones. Ninguna tabla de la ley. No sabemos. Quizá sean un modo de operar, de practicar la literatura. Ese acontecimiento ignoto. No sabemos. Disparan la semilla de lo por hacer y de lo hecho. No sabemos. Mueven a la acción.


Tradición(es). En plural. Linajes incrustados, desde siempre, en nuestra modernidad, en nuestra memoria literaria. Linajes que se activan y se iluminan desde el presente y de los que debemos hacernos merecedores. Como afirmó Eliot, la tradición «no se puede heredar, y si la deseas debes obtenerla con gran esfuerzo». Cada poeta se forja y construye su tradición, su propia cadena de ejemplos y magisterios, y este esfuerzo es en sí mismo un acto poético, una intervención en el mundo. Puede ocurrir –y de hecho ocurre– que este esfuerzo ponga a prueba nuestra capacidad de asunción cognitiva o de mera comprensión, incluso a lo largo de toda una vida de esfuerzo. La dignidad e inteligencia vitales consiste entonces en asumir esta discapacidad en vez de darle el formato autoexculpatorio de lo incomprensible, lo hermético, lo bárbaro y despreciable. Imposible simplificarla, esencializarla, despotenciarla a través de marbetes o etiquetas reductoras. Imposible normativizarla en interés propio, mediante operaciones espurias de exclusión o ninguneo. Voces habitadas para nuestro presente y nuestro futuro.


Heterodoxia(s). En plural. Nunca una lectura unívoca de lo poético, no podemos aceptar como obvio ni la desaparición del habla ni el habla homogeneizada. La palabra poética implica desborde, intersubjetividad, entramado conectivo, intersticio, complejidad. Y significa todo ello porque dialoga con lo humano.


Poética(s). En plural. No hay una poética una que convierta a las demás en otras. No hay norma, no hay centro natural o tácito. Queremos (re)afirmar y defender el deseo y la probada capacidad de convivencia de poéticas diversas que han demostrado en los últimos años su resistencia a la codificación. No precisamos para construir o apuntalar una identidad la negación del Otro. No vivimos la alteridad como amenaza, sino como nutriente y condición necesaria para la construcción de nuestra posible identidad colectiva y personal.


Hibridez y Diversidad(es). En plural. Creemos que la poesía no es mercancía, no es hija de la rentabilidad económica. Tampoco de las ideologías. La poesía es una multiplicidad de pájaros, aves raris, aves migratorias, que ponen su nido en lo alto, alejado del manoseo y voracidad de las alimañas y carroñeros. No podemos, por tanto, hablar de «una» poesía, sino de «poe-diversidad», en constante vuelo, en constante cruce, en constante mestizaje. Y no enjaulada, sino libre, puede ser del mundo, desde el mundo, con el mundo. Pero siempre «haciendo mundo».


Pensamiento(s). En plural. Desconfiamos de los falsos dualismos (razón y emoción, realismo e irracionalismo, público y privado, naturaleza y cultura…) en los que se ha querido encerrar lo poético. Se trataría, como dice Miguel Casado, de «ampliar la noción de pensamiento, extenderla a todos los movimientos de la mente, a uno y otro lado de la conciencia, a todos los movimientos interiores del lenguaje que de modo constante nos recorren y atraviesan». En definitiva: destacar el carácter desestabilizador y genésico de la palabra poética como apertura del pensamiento.


Realidad(es). En plural. La relación de lenguaje y realidad es compleja, porque ambas son complejas de por sí y más cuando se relacionan, influyen, comunican. Es simplista y equívoco detenerse en un estilo o propuesta, en una sola manera de abordar esa difícil exploración de la materia (humana y no humana) que llegará a ser poema.


Subjetividad(es). En plural. Sin menoscabo de que cada uno/a pueda o quiera llevar la voz poética adonde crea conveniente. Todas las formas de enunciación tienen sentido y no seremos nosotros quienes juzguemos la pertinencia de lo que cabe o de lo que debe desaparecer.


Emoción(es). En plural. No codificadas, no predeterminadas en un calculado ejercicio de causa-efecto practicado desde las inevitables limitaciones del poeta sino trascendidas y reveladas junto a él en un proceso que hermana escritura y lectura, que convierte al lector en agente activo y co-productor de sentido.


Lector(es). Recepciones. Por todo lo anterior reivindicamos el respeto a la inteligencia y creatividad lectoras, a la libérrima capacidad de sorprenderse y sorprendernos de aquel que generosamente se acerca a un texto para darle vida; a su derecho inalienable de que nada ni nadie se haga garante ni faro de sus emociones, su criterio, su infinita libertad.




Así, queremos reivindicar la convivencia de poéticas, la pertinencia del debate crítico, la belleza de la pluralidad como alimento de lo creativo. Y rechazamos de manera frontal cualquier estrategia de apropiación, simplificación o reduccionismo literario.









Para adhesiones a la carta:
http://cartabiertapluralidadespoeticas.blogspot.com/

sábado, 14 de mayo de 2011

Tienes que votar

Tienes que votar
porque es tu derecho
porque es tu deber
porque mucha gente ha muerto
para que tú puedas votar

Si no votas
luego no podrás opinar

Si no votas
es porque pasas de la política
(y lo mejor es cuando esto te lo dice alguien
que piensa votar a un partido sin haber leído
un puto programa electoral.
Ni siquiera el del partido al que piensa votar)

Si no votas
luego no te quejes

Si no vas a votar...
¡al menos vota en blanco!

Si no votas
tú opinión no será tenida en cuenta

(porque si votas seguro que sí,
si votas estoy convencido de que tu opinión
será realmente importante)

Si no votas
no-eres-nadie

this is the quiestion...votar o no votar
votar o no ser

***

pues ahí va mi respuesta:

No voto
porque nunca el Poder se ha preocupado por el de abajo
y yo no quiero ser cómplice del Poder.

No voto porque
si los medios no se preocupan por otra cosa que no sean las elecciones
si los partidos políticos se matan por un voto
si desde pequeños nos han inculcado lo importante que es votar...
¿no deberíamos sospechar?
¿a quien le interesa mi voto: a mí o al Poder?

No voto
porque esta democracia es mentira
y no acabaremos con ella mientras pensemos
que es el mejor de los sistemas posibles.
Porque hay vida más allá del Parlamento

No voto
porque puedo hacer política cada día
sin necesidad de ir a las urnas

¡y opinaré lo que quiera!
¡criticaré lo que quiera!
¡me quejaré todo lo que me de la gana!

***

pero... vota
vota aunque sea
para que no gane el PP
Éste es
mi voto útil: escribir un poema

ah! y no seas tan cínico como para decirme
que mucha gente ha muerto
para que yo pueda votar.
No murieron
para que viviésemos en esta mentira.

sábado, 7 de mayo de 2011

Con lo frágil

A Celia Gómez Roger


con lo frágil
apenas sin inmutarse
amapola linda con lo frágil
a trocitos construye
destruye las palabras grandes
y estoy dispuesto a preguntar
por qué los pájaros
migran
entonces,



al final todo
sin darse ya cuenta
retumba en su cuerpo


todo


construye, lo juro
con lo incierto
con lo inútil


conmigo
-sin necesidad de un nombre para este delirio-



con lo frágil, su revuelta,
esa mirada




Enrique Martín Corrales

sábado, 9 de abril de 2011

El miedo a la Revolución

Consideremos un ciudadano francés. Es, antes que nada, un consumidor. Pero un consumidor "trampeado", al que no se le permite elegir lo que desea consumir, en tanto se le hace creer que ejerce su libertad al compartir los mismos productos que compra todo el mundo. En una revista femenina he leído esta frase extraordinaria, que iba acompañada de una publicidad de ropa de playa: "Audaz o discreta, pero siempre cada vez más usted misma". En otros términos: "Comprad como todo el mundo para no se como nadie". Esa es la trampa.


El ciudadano francés es, también, un productor, pero en este caso la alienación es aun más evidente. En todos los niveles, ya sea obrero, cuadro o estudiante, su destino se le escapa por completo. Nunca es sujeto, sino objeto. Desde afuera, sin consultarlo, se han fijado para él el trabajo que debe hacer, el salario que va a alcanzar, el examen que debe rendir. Se lo ha puesto sobre rieles, y no es él quien maneja los cambios.



El miedo a la Revolución, Jean Paul Sartre

jueves, 7 de abril de 2011

Aproximación poética a la fe, es decir,aproximación existencial del Hombre, o sea, aproximación a ti, esto es,aproximación a la tolerancia del amor(2)

A Félix Ménkar, con complicidad, rabia y creencia.


Me declaro bala: mi teodicea es herrar siempre en lo oscuro, atiborrar concienzudamente mi libertad de odio, creer de vez en cuando que está bien. Al parecer todos tenemos algo que esconder.

No pretendo evangelizar la poesía, no pretendo apostolar, ni cristianizar el ser humano (aunque quien no esté del lado de los pobres que tire la primera piedra).

Nadie me dijo de pequeño qué tenía que creer, ni mis amigos, ni mis padres, ni mi abuela, ni Dios. Aunque en este punto (me) miento; el Poder no me dijo nada y me lo impuso todo.

La línea que separa a los ateos de los creyentes no es tan gruesa como dicen que es; sólo hace falta un pasito más para darse cuenta de que los dos tenemos que ser libres.
La teología del Poder no es la Teología del Ser Humano (en este caso para mi, no sólo). Es decir, Vaticano no tiene nada que ver con la fe (aún así ¿quién es más malo? ¿el Hombre de Dios Monseñor Romero o Berlusconi?)

(¿fe? Pero...¿dónde están los poetas?¿sentados, escribiendo, torturando?)
(¿dónde están los libios?¿los egipcios?)
(¿poetas de la democracia? O ¿poetas de lo correcto política y bursátilmente?)
(¿dónde están los ateos?)

La fe es lo más bonito que tengo en la vida: ni siquiera os escandalizais. Sólo me llamáis loco. Por lo tanto seguiré sin hacer aclaraciones al respecto.

Agoto las actuales leyes ateas y el fundamentalismo capitalista.

La poesía que yo concibo las destruye también.

Unos ganan, otro pierden, la cuestión es ¿qué bando es el justo?

La cuestión es ¿por qué no creer?

Me declaro cristiano, Hombre sigo siendo.


Enrique Martín Corrales.