Ha cambiado mi dirección,
el horario de mis comidas,
mi ración de tabaco, me ha cambiado
el color de la ropa, la cara, la figura,
y hasta la luna
-tan querida aquí-
es más grande y dulce que nunca.
El olor de la tierra: perfume;
el sabor de la naturaleza: azúcar.
Como estar en la azotea de mi vieja casa
y que una estrella nueva
se clavase en mis ojos.
Mahmud Darwix
La vuelta al mundo en 195 poemas (3): Freedom Nyamubaya
-
*Introducción *
Ahora que he bajado mi arma
Por casi obvias razones
El enemigo aún está aquí invisible
Ahora el cañón de mi arma no tiene un objetivo prec...
Hace 13 horas

0 avisos desde la frontera:
Publicar un comentario