la destrucción
ésa será la gaviota
o la pérdida, si pujamos
con el cielo
sus retinas fértiles
sus palabras
al fin
y a la postre
qué esperar
de esta tierra
cansada
famélica
que duerme
bajo las primeras lluvias
como un látigo
roble sutil
en las venas abiertas
desde un principio
pues, qué otro remedio:
resucitar
las raíces de las aves
para que
no nos cojan
todavía
enterrados.
E. Martín.
Poema del día: "Dona nobis pacem", de Luis Melgarejo (España, 1977)
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Dame media ración de raciocinios
y rézale a la raza a ver si arrecian
los zorros y las corzas por los cerros
baldíos y estragados de las pútridas patrias.
...
Hace 1 día

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