jueves, 7 de abril de 2011

Aproximación poética a la fe, es decir,aproximación existencial del Hombre, o sea, aproximación a ti, esto es,aproximación a la tolerancia del amor(2)

A Félix Ménkar, con complicidad, rabia y creencia.


Me declaro bala: mi teodicea es herrar siempre en lo oscuro, atiborrar concienzudamente mi libertad de odio, creer de vez en cuando que está bien. Al parecer todos tenemos algo que esconder.

No pretendo evangelizar la poesía, no pretendo apostolar, ni cristianizar el ser humano (aunque quien no esté del lado de los pobres que tire la primera piedra).

Nadie me dijo de pequeño qué tenía que creer, ni mis amigos, ni mis padres, ni mi abuela, ni Dios. Aunque en este punto (me) miento; el Poder no me dijo nada y me lo impuso todo.

La línea que separa a los ateos de los creyentes no es tan gruesa como dicen que es; sólo hace falta un pasito más para darse cuenta de que los dos tenemos que ser libres.
La teología del Poder no es la Teología del Ser Humano (en este caso para mi, no sólo). Es decir, Vaticano no tiene nada que ver con la fe (aún así ¿quién es más malo? ¿el Hombre de Dios Monseñor Romero o Berlusconi?)

(¿fe? Pero...¿dónde están los poetas?¿sentados, escribiendo, torturando?)
(¿dónde están los libios?¿los egipcios?)
(¿poetas de la democracia? O ¿poetas de lo correcto política y bursátilmente?)
(¿dónde están los ateos?)

La fe es lo más bonito que tengo en la vida: ni siquiera os escandalizais. Sólo me llamáis loco. Por lo tanto seguiré sin hacer aclaraciones al respecto.

Agoto las actuales leyes ateas y el fundamentalismo capitalista.

La poesía que yo concibo las destruye también.

Unos ganan, otro pierden, la cuestión es ¿qué bando es el justo?

La cuestión es ¿por qué no creer?

Me declaro cristiano, Hombre sigo siendo.


Enrique Martín Corrales.

1 avisos desde la frontera:

Félix Menkar dijo...

Son actitudes personales, todas respetables, a mi no me escandaliza que seas creyente, no creo ademas que debas justificarte en absoluto. Sin duda es necesario hablar, denunciar y dejar las cosas claras, remover todo este lodazal y cuando alguien tan poco sospechoso como tu defiende una idea tan claramente, es para reflexionar al menos.
Lo de cristiano ahí no puedo, debe ser cosa de mi generación y unos tiempos pasados que pesaron mucho...
un abrazo.

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