miércoles, 21 de diciembre de 2011

El río creció cuando parecía que no podía ser más diminuto. No hay río. Ya. El problema ahora es buscar un buen sustituto. A sabiendas de que no existe. No existe. Sea pues, esta, una buena noticia.




a Enrique Martín y Víktor Gómez

0 avisos desde la frontera:

Publicar un comentario en la entrada