domingo, 1 de julio de 2012

PARAGUAS PARA UN INCENDIO




y
me filtras con una sádica
lengua o sábana eternamente
con miradas escotadas, ancianos consumiendo
páginas y páginas de porno mexicano
delante de los quioscos
y la papelerías, donde ya han cortado
los sueños,
no preguntas nada
y nunca hablaste de si era preciso
atormentar al vecino con tantas moscas en la basura,
con tanto insecticida descendiendo por
su tráquea,
ya basta de esquinas nocturnas, de ésta
ósmosis del pecado cada día par,
de tantos y tantos pósters
del incendio que quemó todos los espejos,
de reventar el timbre que ahogó a los locos,

no harás caso de esta misiva
y sé de mi como cuando disparabas
sobre tus labios
moriré por mi boca, me dijiste
y atravesé mis poros en busca
de un baúl
donde guardar tus cabellos, la cocaína
salada de las casas okupas
y los gritos de los militares afuera

no todo es un sueño, amor, digo
tras tanta cerveza y dos o tres huelgas
generales,
entre los teólogos del bestiario
y el cuento de caperucita, tú
ya sabes lo que importa la victoria,
una parada de transporte público,
o un recordatorio en la puerta de la nevera,
una tramitación de pezones y memoria
donde te compraré el vestido de lino
que soportan los lagartos,

conserva esta mirada manca
cámbiame de estante y riega de tinta
la almohada, múdame en silencio

en silencio
como un juramento de comunidad vecinal
como
cuando no querías que tu madre escuchara el sexo
como cuando los rifles, el teclado del ordenador
y la vanidad

sí,
te repito

bésame

múdame

tras
el silencio con silencio
como cuando aún lamían tu cuerpo
los fantasmas

1 avisos desde la frontera:

Omayra Cruz dijo...

Me encanta tu espacio, sin duda escrito con el alma. Te invito a visitar Precious Moments un espacio que espero sea de tu agrado. Saludos.

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