lunes, 13 de diciembre de 2010

Eddie (J.Bermúdez)

No me suelo fiar de lo oficial. La Real Academia Española no es una excepción. Esto es lo que la RAE nos dice de la palabra "maestro":


maestro, tra.

(Del lat. magister, -tri).


1. adj. Dicho de una persona o de una obra: De mérito relevante entre las de su clase.

2. adj. p. us. Dicho de un irracional: adiestrado. Perro maestro Halcón maestro

3. m. y f. Persona que enseña una ciencia, arte u oficio, o tiene título para hacerlo.

4. m. y f. maestro de primera enseñanza.

5. m. y f. Persona que es práctica en una materia y la maneja con desenvoltura.

6. m. y f. Persona que está aprobada en un oficio mecánico o lo ejerce públicamente. Maestro de taller


A mi me gusta llamar a Eddie, maestro. A él no le gusta. Él entiende a un maestro como a un tipo que se dedica a adoctrinar, a imponer, a definir "esto es bueno" y "esto es malo". Ese no es Eddie. Eddie es, no hay otra forma de decirlo, un tío de puta madre. Por eso decía que no me gusta lo oficial. Lo oficial es frío, exacto, riguroso... lo oficial no me sirve para definir las cosas si las quiero definir con matices, con color, con dulzura, con vida en definitiva. Precisamente esa es una buena forma de hablar de Eddie, vivamente. Eddie vive, respira, late. Su poesía está viva, respira, late.

Hace un tiempo que descubrí donde está el truco: cada verso de este poeta configura su poética, ninguno ha sido escrito en vano, ni uno se salva. Hay autores que no necesitan mas que una lineas para definir su poética, no es el caso de Eddie. Para saber que piensa (¡que siente!) Eddie se hace necesario leer cada poema detenidamente, cada silencio, cada temblor, cada hueco abierto en la frontera de la palabra.


Vuelvo al principio, decía que me gusta llamar maestro a Eddie. Muchas veces él puede pensar que lo digo para tocarle un poco las narices (y en parte, es así) pero lo digo con auténtica sinceridad. Eddie no ha sido, en mi caso, una gran influencia si hablamos de estética poética. Eddie ha sido una influencia en algo mucho más importante: me ha enseñado con su ejemplo como entender la poesía, como vivirla. Eddie defiende su poesía allá donde vaya. Y quizás, precisamente, sea ese el único "fallo": la palabra "defender", ese miedo que hay ante el desconocimiento... ¿qué hay más allá del verso?. Eddie se esfuerza en superar sus propios muros y en esa labor tantea el límite del propio poema. Prepárense señores, si un día Eddie revienta esos muros, lo que hemos visto hasta ahora, y ya ha sido mucho, no será nada en comparación con lo que puede estar por llegar.

J.B


Aquí dejo un par de poemas del maestro Eddie y un vídeo en el que aparece recitando:


rasgadura de la entraña
paciencia en ser

al límite de la pluma cuchilla que traza
no ha de dañar el lápiz a vuelapluma


con el ojo: la acción
con el ojo: su acción

de los dedos aferrándose


rasgadura:
único lugar donde existir
afán por SER

***

mi,
que no es decir yo
pero sí

mi,
que es una manera de decirle al otro
que es parte de yo
y por eso ha de sufrir







Aquí el blog de Eddie: http://eddiepoema.blogspot.com/

1 avisos desde la frontera:

Félix Menkar dijo...

es preciso la precisión donde abunda la confusión...buen elogio a un poeta-amigo

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