Ha cambiado mi dirección,
el horario de mis comidas,
mi ración de tabaco, me ha cambiado
el color de la ropa, la cara, la figura,
y hasta la luna
-tan querida aquí-
es más grande y dulce que nunca.
El olor de la tierra: perfume;
el sabor de la naturaleza: azúcar.
Como estar en la azotea de mi vieja casa
y que una estrella nueva
se clavase en mis ojos.
Mahmud Darwix
Poema del día: "Los cuervos en sus poemas...", de Māris Salējs (Letonia,
1971)
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los cuervos
en sus poemas
cometen errores fatales. después
infelices pasean entre charcos
y beben agua sucia
los descubren las niñas
y los persiguen con r...
Hace 21 horas

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