jueves, 2 de diciembre de 2010

GENIOS, MÁSCARAS, VENDAS



va a empezar el baile,
vuestra democracia es un fraude
MC Nega

Cada vez veo más gente
con una venda
puesta en los ojos.

Incluso he visto gente que,
habiéndosele movido un poco,


se la vuelve a colocar correctamente
Antonio Orihuela


He visto a los mejores cerebros de mi generación destruidos por la locura, famélicos, histéricos, desnudos,... así empezaba el poema Aullido, de Allen Ginsberg, escrito en 1955. Parece que aquellos genios ya sabían lo que había: podían patalear, gritar, dejarse la voz, protestar hasta más no poder, escribir diez, mil, millones de aullidos... pero las fichas ya estaban colocadas sobre el tablero y poco se podía hacer. Y aun así, ahí quedaba la resistencia de estos genios, tal vez iban a ser aplastados por la realidad imperante pero, al menos, no se dejarían engañar.

Hace un par de días la poeta Luna Miguel ( http://lunamiguel.blogspot.com/ ) escribía un comentario al que titulaba No somos una generación a raíz de mi querida Berta García Faet, brillante poeta valenciana que sale a la luz ( http://tristeycaliente.blogspot.com/ ) y ya se advierte como una de las voces poéticas más potentes del panorama (¿para cuando la ficha Visor? jaja). Vale, no somos una generación, no al menos en los planteamientos estéticos, en lo que Luna incide, pero creo que todos estos poetas tienen algo en común: en abril de este año apareció en el diario Público un artículo que se titulaba los primeros poetas de la Democracia. Hubo una frase que me marco, "Lo que sí que ha desaparecido es el concepto de revolución".

Todo esto lo digo porque me da pena, y conste que no lo digo como una crítica hacia estos poetas, probablemente escriben mucho mejor que yo. Precisamente por eso me jode, precisamente ellos, los genios de mi generación ya han tirado la toalla. Los libros fresa y herida, turismo de interior, también mis ojos, habitación, etc... son todos libros que giran en torno al propio autor, se desnudan en los versos, nos muestran quienes son, nos hablan de cada uno de ellos: Berta, Cristian Alcáraz, Laura Rosal, Diego Llorente. Pero no hablan de los demás, no hablan de un tiempo, de una sociedad, de una situación, de una crisis. Hablan de ellos. Yo no entiendo un “yo” sin un “nosotros”, no lo concibo. Y que nadie me diga algo así como: bueno, puede que ellos escriban sobre si mismos pero luego realmente si que estén preocupados por como está el patio. Si concibes el “yo” como un “nosotros” esto se plasma inevitablemente en tus poemas.

Recuerdo cuando Berta y yo nos conocimos. Ella no entendía que yo utilizase la poesía para escribir acerca de cosas que no fuesen mis sentimientos, emociones, pasiones. Creo que ese es el problema, Ginsberg y su generación sabían que les querían engañar y se negaron a ponerse una venda en los ojos. Nuestra generación ya ha nacido con la venda sobre los ojos y nos la han ido apretando día a día.

Jorge Brunete

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Enlaces de interés:

-artículo los primeros poetas de la democracia:
http://www.publico.es/culturas/306539/los-primeros-poetas-de-la-democracia

-el poema Aullido de Allen Ginsberg:

http://www.cyberhumanitatis.uchile.cl/CDA/creacion_simple2/0,1241,SCID%253D14605%2526ISID%253D287,00.html

-tema Baile de máscaras del Nega:


1 avisos desde la frontera:

gari dijo...

No puedo estar más de acuerdo.

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