jueves, 29 de noviembre de 2012

CARTA A UNA MUJER DE APELLIDOS CORRIENTES


            Ni apenas dos onzas de tu piel
Ni eso.


Solo dos pasos
acompasados en la calle. Dos
minutos en una conversación.
Dos           o          no,
tres
las caídas de la lucha.
             Libre
              mexicana.



Muerdo anzuelos [quiero] y
              sangran
cuatro mil ochocientos mililitros
de lágrima ámbar en botella.
Todo un rayo azul de apertura sobre agua
un principio de (in)certidumbre:

                     -Engáñame, así podré irme



marc delcan (desde Carcelona/Méjico)

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